A priori puede parecer que la Agricultura es un sector anclado en unas prácticas consuetudinarias que tienden a modernizarse muy poco o de manera muy pausada.

No deja de resultar sorprendente que el consumidor final (generalizando) tenga tan lejano o, simplemente desconozca, de donde proviene y cómo se produce el alimento que todos los días está en su plato.

Lejos de hablar en estas líneas de Trazabilidad o Seguridad alimentaria, que darían para varios artículos por los avances y consistencia en sus prácticas seguras, sí que, desde Hispatec, queremos ayudar a cambiar la percepción de que la Agricultura es, digamos, analógica.

Desde tiempos prehistóricos los avances en tecnología se aplicaban principalmente a dos cosas: guerrear y crear alimentos. Los seres humanos hemos sido muy buenos en ambas disciplinas y aunque la bélica ha sido más exponencial que la alimentaria, es en la segunda donde, desde la década de los 60, se está dando una gran revolución productiva cuya dependencia de la tecnología no es muy conocida.

Hoy en día producir alimentos al ritmo y calidad necesarios es impensable sin los modernos sistemas que combinan tanto maquinaria, genética, agroquímica o procesamiento de producto. En unas pocas horas, un fruto que aún está en el cultivo pasa a ser cosechado, catalogado, procesado y enviado, todo gracias a una cadena de producción, transformación y distribución, cuyo pegamento es la información que viaja con el producto.

Desde Hispatec tenemos muy claro que si no es por los desarrollos en sistemas de gestión de empresa y de las operaciones que lleva a cabo, sería impensable la agricultura y el mercado actual de productos agroalimentarios. Hispatec contribuye a ello todos los días.

Así pues, con este presente en marcha, estamos siendo testigos y partícipes del nuevo salto incremental para la Agricultura mundial: el uso y explotación de los Datos. Con mayúscula.

Toda actividad particular o profesional genera datos. La ola creciente de aplicaciones, dispositivos y tecnologías está enfocada precisamente a la explotación de los mismos para ofrecer mejores productos y servicios a un ritmo más rápido del de hace unos pocos años.

Ese manejo de datos, la combinación entre ellos en grandes volúmenes y con complejidad creciente, y su análisis, es lo que denominamos Analítica Big Data. Su aplicación en Agricultura empieza a generar avances espectaculares.

Ya estamos en disposición de saber cómo y cuándo va a estar un producto disponible para su cosecha, antes de lo que hasta ahora éramos capaces de hacer, y con menor error que antes. Sabemos, con una precisión muy elevada cuando la demanda de determinada hortaliza va a subir (o bajar) dependiendo de los precios de mercado final, la meteorología en destino o problemas logísticos por saturación en la rutas.

Los agricultores saben cuál es el estado exacto de sus plantas ¡en tiempo real! y desde cualquier lugar, gracias a sensores y herramientas de visualización avanzada. Los agrónomos disponen de la información clave para hacer las mejores recomendaciones de manejo. Y hasta los consumidores pueden saber, en el punto de venta, datos sobre los productos que refuercen su conocimiento y motivos de compra a partir de calidad y trazabilidad.

Y todo esto ya existe y se está utilizando día a día.

Esta cultura de los datos, además, está generado nuevas especializaciones laborales que hace pocos años aún no existían. Todos hemos escuchado a menudo la idea de que la tecnología digital destruye puestos de trabajo y extingue carreras, pero nada más lejos de la realidad; desde luego no en el sector Agroalimentario.

Nuestra empresa específica para Big Data y Analítica avanzada, Hispatec Analytics, está integrada por Agrónomos, Informáticos o Matemáticos, que se forman en la cultura de datos y amplían su visión de la “tierra” tradicional con las nuevas maneras de gestionarla. Lejos de sentirse apartados por un algoritmo, están dedicados a la mejora de éste, y a la formación de nuevos talentos en Universidades y Escuelas Técnicas de los profesionales agro del futuro.

La humanidad seguirá avanzando de manera imparable y al motor de la curiosidad, el bien común y la sostenibilidad, se le une la cultura de los Datos para ayudarla a llegar más lejos en menos tiempo.

Para nosotros es todo un orgullo crear y colaborar con las nuevas formas de producir y comercializar alimentos más sanos, sostenibles y, desde ya, más “inteligentes”, gracias a los Datos.